Es considerado el tratamiento estrella del rejuvenecimiento facial ya que utiliza material autólogo, es decir, del propio paciente. La técnica consiste en aislar y utilizar los factores de crecimiento que están en nuestra propia sangre y cuya función consiste en estimular y acelerar los tejidos para su regeneración.
Los factores de crecimiento actúan fomentando la elaboración de colágeno y elastina en aquellas zonas donde se han perdido.
Este efecto se traduce en un aumento del grosor de la piel que se vuelve más tersa y de aspecto más joven.
Método:
El Plasma Rico en Plaquetas ( que contienen los factores de crecimiento) se obtiene mediante una extracción de sangre. Una vez centrifugada se recoge sólo la fracción de plasma que nos interesa y se inyecta en el rostro como cualquier otro relleno, previa anestesia local.
Efectos secundarios:
Son los normales de cualquier otro relleno: enrojecimiento, pequeños hematomas, hinchazón que son pasajeros. No puede haber reacciones alérgicas al ser un producto obtenido del propio paciente.
Frecuencia de sesiones:
Un correcto tratamiento requiere al menos 3 sesiones espaciadas cada 15 días. En cualquier caso, siempre dependerá del grado de envejecimiento de la piel.


